Libro "Guinea Ecuatorial: Reflexiones" de Cristian Claudio Casadey Jarai.
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viernes, 19 de marzo de 2010
lunes, 11 de febrero de 2008
Guinea Ecuatorial: Reflexiones. Ensayo. Cap. IV. Por Cristian Claudio Casadey Jarai
Guinea Ecuatorial: Reflexiones. Ensayo.
Por Cristian Claudio Casadey Jarai, licenciado en literatura.
Capítulo IV: Proceso Independentista.
El proceso independentista del noble pueblo ecuatoguineano se inicia en 1959 con el mejoramiento del status de la colonia como provincias españolas de ultramar. Hay que mencionar que la necesidad de equilibrio y justicia hizo que Guinea durante la década de 1930 permaneciera fiel a la Segunda República Española hasta septiembre de 1936 cuando comenzó la cruenta guerra civil fraticida y fue tomada por los militares alzados.
Para 1959 ya oficialmente se denomina al país como Región Ecuatorial Española, dividida en dos provincias, Fernando Poo y la otra continental, Río Muni, deformación española de la palabra Mbini. Por primera vez se eligien gobernador y funcionarios locales.
En este estado, en una clara idea de orden y avance es que en 1963 se declara a la zona Comunidad Autónoma de Guinea Española, logrando un mayor equilibrio entre metrópolis y colonia, nunca del todo satisfactorio.
Pera 1965 la IV Comisión de la Asamblea de la ONU aprueba un proyecto para la independencia tan ansiada del país, por lo que ya en 1966 el Consejo de Ministros del Gobierno Español prepara la Conferencia Constitucional.
Tras ese difícil proceso el 12 de octubre de 1968 es declarada la independencia de la República de Guinea Ecuatorial, asumiendo la presidencia Francisco Macías Nguema y admitida como miembro número 126 en la ONU.
Así, roto el lazo entre colonos y colonizados era de esperar el tan ansiado equilibrio entre iguales y en consecuencia, un período de progreso. Cosa que no sucedió.
El estudioso Vico, en su obra Ciencia Nueva, observando que a lo largo de los tiempos existe una extraña repetición de los hechos humanos estableció la ley del ciclo, de una curva cerrada de segundo grado, es decir que durante el paso de los siglos siempre se enfrentan dos fuerzas: la del progreso, la de la evolución, que trata de elevar a la humanidad día a día; y la resistencia, inercia, conservadora, que actúa como freno a la anterior. O sea, las cosas comienzan, llegan a un punto y vuelven a comenzar.
En 1969 comenzaron a producirse incidentes antiespañoles lo que llevó a los mismos a abandonar el territorio guineano, víctimas de excesos y violencia.
Se produce un fallido intento de derrocamiento de Macías, quien asume el poder absoluto, rompiendo con todo equilibrio posible. Ya para 1970 Macías concentró en sí todos los poderes del estado. Creó un régimen de partido único, PUNT, Partido Único Nacional de los Trabajadores.
En 1972 se autonombra presidente vitalicio y en 1973 declara una nueva constitución creando en Guinea por primera vez un estado unitario. Macías pretendía personificar el equilibrio, el orden y la justicia logrando exactamente todo lo contrario.
Aunque ideológicamente se autodenominaba marxista alababa públicamente la figura de Adolf Hitler. Antes de acceder al poder total fue alcalde de la ciudad de Mongomo durante el período colonial y tras ocupar varios cargos ingresa al ejército en el cual alcanza el grado de general de brigada. En su afán de gobernar asumió la presidencia con beneplácito de Franco y a tal grado llegaron sus atrocidades que a Guinea Ecuatorial se la llamó la Auschwitz Africana.
El ex primer ministro anterior a la independencia, Bonifacio Ondó Edu fue ejecutado por Macías en un episodio más de su sanguinario repertorio de violaciones a los derechos humanos. Se calculan entre 50.000 a 80.000 muertos en su régimen de terror.
A tal punto llegó su falta de equilibrio que prohibió usar la palabra intelectual; casi acabó por completo con el cultivo del cacao, prohibió la pesca, el uso de zapatos, desmanteló el ferrocarril, suprimió hospitales y escuelas, renombró todos los nombres españoles por africanos e instaló una base secreta de submarinos rusos en Luba, hoy en día desmantelada. Seguía el modelo haitiano de François Duvallier utilizando la magia negra para atemorizar a su gente. Este desmedido culto a su personalidad hizo que fuera obligatorio llamarlo “El Milagro Único de Guinea”.
En 1976 africanizó su nombre como Masie Mguema Biyogo Ñegue Ndong y lo mismo exigió del pueblo. Su propia esposa huyó del país.
Tal uso desmedido de un poder absoluto, de la falta de progreso y la ruptura del equilibrio iba a traer consigo sus consecuencias.
El régimen afrofascista de Macías creó una literatura lírica de protesta en el exilio. Desde París, escritores cono Juan Balboa Bonete ente otros, en una narrativa del exilio arremeten desde las letras contra la barbarie del dictador. No es el caso de Raquel Llombé, de madre ecuatoguineana y de padre español, criada en España, que regresa a Guinea a buscar sus raíces. Durante la década del 70 escribe su hermoso poemario Ceiba.
Macías es derrocado en 1979 por su sobrino Teodoro Obiang Nguema con el apoyo del ejército. El ex dictador se refugió en un bunker en la selva y destruyó todas las reservas de divisas del país que en ese momento mantenían una paridad con la peseta española, lo que desencadenó una estrepitosa crisis económica y financiera.
“El Milagro Único” fue llevado a juicio sumarísimo por un tribunal militar que lo condenó a muerte pos los delitos de genocidio, deportaciones masivas, expropiaciones indebidas, entre otros. Era tan temido Macías que ningún soldado guineano se atrevió a dispararle por lo que debió ser fusilado por un regimiento de mercenarios marroquíes. Eso dio fin a la pesadilla que vivió la valiente república durante aquella funesta dictadura. Ese mismo año se proclama una nueva constitución. Es nombrado presidente Teodoro Obiang Nguema quien inaugura un nuevo período de paz y equilibrio para la pujante nación.
Es el establecimiento de los derechos civiles y la unión a la Comunidad Económica y Monetaria del África Central lo que permiten a Guinea enfrentar su crisis económica con valentía y entereza, digna de su abnegado pueblo.
En 1991 se actualizan puntos fundamentales en la constitución para el futuro de los africanos. En el año 1996 los Estados Unidos con su empresa petrolera Mobil empiezan a explotar los yacimientos del país. Guinea Ecuatorial es el tercer productor de oro negro en África luego de Angola y Nigeria.
En 2003, se forma en España el gobierno en el exilio dirigido por el traidor Severo Moto. Un frustrado intento de golpe de estado quiso quebrar el orden y el equilibrio logrado por el noble presidente Obiang y en el 2004 fue arrestado en Sudáfrica Mark Thatcher, hijo de la genocida Margaret Thatcher bajo el cargo de colaborar en la sedición.
Los años 80 recibieron a Guinea en un proceso de armonización, tal como se vio reflejado en la magnífica literatura de Raquel Llombé con su libro Leyendas Guineanas, primer libro infantil, la inauguración del Centro Cultural Hispano Guineano en 1982 y la edición en 1985 de Ekomo, primera novela escrita por una mujer, María Nsué Angüe.
Se puede decir que en muchos aspectos Guinea Ecuatorial ha vivido una especie de Edad Media propia hasta la llegada del presidente Teodoro Obiang Nguema. Al igual que en el devenir gradual en que los antiguos pueblos germanos iban concretando la ruptura con el Imperio Romano de Occidente, eran los guineanos en su sed de libertad e igualdad que iban rompiendo con el dominio español, otrora el imperio en donde no se ocultaba el solo, en épocas de Carlos V. La propia colonización española se encargó de implantar en el país un sistema neofeudal. Al igual que en Latinoamérica, la riqueza era la posesión de la tierra, siempre en manos de un limitado número de grandes propietarios, mientras que la mayoría no propietaria era la encargada de trabajar como campesinos.
Por Cristian Claudio Casadey Jarai, licenciado en literatura.
Capítulo IV: Proceso Independentista.
El proceso independentista del noble pueblo ecuatoguineano se inicia en 1959 con el mejoramiento del status de la colonia como provincias españolas de ultramar. Hay que mencionar que la necesidad de equilibrio y justicia hizo que Guinea durante la década de 1930 permaneciera fiel a la Segunda República Española hasta septiembre de 1936 cuando comenzó la cruenta guerra civil fraticida y fue tomada por los militares alzados.
Para 1959 ya oficialmente se denomina al país como Región Ecuatorial Española, dividida en dos provincias, Fernando Poo y la otra continental, Río Muni, deformación española de la palabra Mbini. Por primera vez se eligien gobernador y funcionarios locales.
En este estado, en una clara idea de orden y avance es que en 1963 se declara a la zona Comunidad Autónoma de Guinea Española, logrando un mayor equilibrio entre metrópolis y colonia, nunca del todo satisfactorio.
Pera 1965 la IV Comisión de la Asamblea de la ONU aprueba un proyecto para la independencia tan ansiada del país, por lo que ya en 1966 el Consejo de Ministros del Gobierno Español prepara la Conferencia Constitucional.
Tras ese difícil proceso el 12 de octubre de 1968 es declarada la independencia de la República de Guinea Ecuatorial, asumiendo la presidencia Francisco Macías Nguema y admitida como miembro número 126 en la ONU.
Así, roto el lazo entre colonos y colonizados era de esperar el tan ansiado equilibrio entre iguales y en consecuencia, un período de progreso. Cosa que no sucedió.
El estudioso Vico, en su obra Ciencia Nueva, observando que a lo largo de los tiempos existe una extraña repetición de los hechos humanos estableció la ley del ciclo, de una curva cerrada de segundo grado, es decir que durante el paso de los siglos siempre se enfrentan dos fuerzas: la del progreso, la de la evolución, que trata de elevar a la humanidad día a día; y la resistencia, inercia, conservadora, que actúa como freno a la anterior. O sea, las cosas comienzan, llegan a un punto y vuelven a comenzar.
En 1969 comenzaron a producirse incidentes antiespañoles lo que llevó a los mismos a abandonar el territorio guineano, víctimas de excesos y violencia.
Se produce un fallido intento de derrocamiento de Macías, quien asume el poder absoluto, rompiendo con todo equilibrio posible. Ya para 1970 Macías concentró en sí todos los poderes del estado. Creó un régimen de partido único, PUNT, Partido Único Nacional de los Trabajadores.
En 1972 se autonombra presidente vitalicio y en 1973 declara una nueva constitución creando en Guinea por primera vez un estado unitario. Macías pretendía personificar el equilibrio, el orden y la justicia logrando exactamente todo lo contrario.
Aunque ideológicamente se autodenominaba marxista alababa públicamente la figura de Adolf Hitler. Antes de acceder al poder total fue alcalde de la ciudad de Mongomo durante el período colonial y tras ocupar varios cargos ingresa al ejército en el cual alcanza el grado de general de brigada. En su afán de gobernar asumió la presidencia con beneplácito de Franco y a tal grado llegaron sus atrocidades que a Guinea Ecuatorial se la llamó la Auschwitz Africana.
El ex primer ministro anterior a la independencia, Bonifacio Ondó Edu fue ejecutado por Macías en un episodio más de su sanguinario repertorio de violaciones a los derechos humanos. Se calculan entre 50.000 a 80.000 muertos en su régimen de terror.
A tal punto llegó su falta de equilibrio que prohibió usar la palabra intelectual; casi acabó por completo con el cultivo del cacao, prohibió la pesca, el uso de zapatos, desmanteló el ferrocarril, suprimió hospitales y escuelas, renombró todos los nombres españoles por africanos e instaló una base secreta de submarinos rusos en Luba, hoy en día desmantelada. Seguía el modelo haitiano de François Duvallier utilizando la magia negra para atemorizar a su gente. Este desmedido culto a su personalidad hizo que fuera obligatorio llamarlo “El Milagro Único de Guinea”.
En 1976 africanizó su nombre como Masie Mguema Biyogo Ñegue Ndong y lo mismo exigió del pueblo. Su propia esposa huyó del país.
Tal uso desmedido de un poder absoluto, de la falta de progreso y la ruptura del equilibrio iba a traer consigo sus consecuencias.
El régimen afrofascista de Macías creó una literatura lírica de protesta en el exilio. Desde París, escritores cono Juan Balboa Bonete ente otros, en una narrativa del exilio arremeten desde las letras contra la barbarie del dictador. No es el caso de Raquel Llombé, de madre ecuatoguineana y de padre español, criada en España, que regresa a Guinea a buscar sus raíces. Durante la década del 70 escribe su hermoso poemario Ceiba.
Macías es derrocado en 1979 por su sobrino Teodoro Obiang Nguema con el apoyo del ejército. El ex dictador se refugió en un bunker en la selva y destruyó todas las reservas de divisas del país que en ese momento mantenían una paridad con la peseta española, lo que desencadenó una estrepitosa crisis económica y financiera.
“El Milagro Único” fue llevado a juicio sumarísimo por un tribunal militar que lo condenó a muerte pos los delitos de genocidio, deportaciones masivas, expropiaciones indebidas, entre otros. Era tan temido Macías que ningún soldado guineano se atrevió a dispararle por lo que debió ser fusilado por un regimiento de mercenarios marroquíes. Eso dio fin a la pesadilla que vivió la valiente república durante aquella funesta dictadura. Ese mismo año se proclama una nueva constitución. Es nombrado presidente Teodoro Obiang Nguema quien inaugura un nuevo período de paz y equilibrio para la pujante nación.
Es el establecimiento de los derechos civiles y la unión a la Comunidad Económica y Monetaria del África Central lo que permiten a Guinea enfrentar su crisis económica con valentía y entereza, digna de su abnegado pueblo.
En 1991 se actualizan puntos fundamentales en la constitución para el futuro de los africanos. En el año 1996 los Estados Unidos con su empresa petrolera Mobil empiezan a explotar los yacimientos del país. Guinea Ecuatorial es el tercer productor de oro negro en África luego de Angola y Nigeria.
En 2003, se forma en España el gobierno en el exilio dirigido por el traidor Severo Moto. Un frustrado intento de golpe de estado quiso quebrar el orden y el equilibrio logrado por el noble presidente Obiang y en el 2004 fue arrestado en Sudáfrica Mark Thatcher, hijo de la genocida Margaret Thatcher bajo el cargo de colaborar en la sedición.
Los años 80 recibieron a Guinea en un proceso de armonización, tal como se vio reflejado en la magnífica literatura de Raquel Llombé con su libro Leyendas Guineanas, primer libro infantil, la inauguración del Centro Cultural Hispano Guineano en 1982 y la edición en 1985 de Ekomo, primera novela escrita por una mujer, María Nsué Angüe.
Se puede decir que en muchos aspectos Guinea Ecuatorial ha vivido una especie de Edad Media propia hasta la llegada del presidente Teodoro Obiang Nguema. Al igual que en el devenir gradual en que los antiguos pueblos germanos iban concretando la ruptura con el Imperio Romano de Occidente, eran los guineanos en su sed de libertad e igualdad que iban rompiendo con el dominio español, otrora el imperio en donde no se ocultaba el solo, en épocas de Carlos V. La propia colonización española se encargó de implantar en el país un sistema neofeudal. Al igual que en Latinoamérica, la riqueza era la posesión de la tierra, siempre en manos de un limitado número de grandes propietarios, mientras que la mayoría no propietaria era la encargada de trabajar como campesinos.
Guinea Ecuatorial: Reflexiones. Ensayo. Cap. III. Por Cristian Claudio Casadey Jarai
Guinea Ecuatorial: Reflexiones. Ensayo.
Por Cristian Claudio Casadey Jarai, licenciado en literatura.
Capítulo III: Esbozos ecuatoguineanos.
A veces es tal el poder de la clase opresora que produce sobre algunos oprimidos un nuevo equilibrio conservador, un consentimiento, una especie de reivindicación de parte del débil para con el más fuerte.
En Guinea Ecuatorial, durante el período de dominación española se produjo en el campo de las letras una literatura de consentimiento. La primera publicación en 1903 en la entonces Guinea Española fue la Revista Misional, de marcado carácter religioso, colonialista y dirigida hacia el público blanco; una producción de la fuerza en ese entonces en el poder para su propia clase.
Editada en el año 1956 y titulada “Cuando los combés luchaban” del escritor Leoncio Evita es considerada la primera novela ecuatoguineana. Es un claro ejemplo de esta clase de literatura llamada de consentimiento.
La historia se desarrolla en el sector continental del país, en Río Muni (llamado Mbini por sus pobladores originales), donde un misionero protestante explica bajo su punto de vista los hechos que se suceden. Es la lucha de lo salvaje, lo impuro, lo malo, “lo africano”, contra la civilización, lo puro, lo bueno, “lo europeo”, o sea, un rechazo del propio autor a su verdadera identidad. La obra fue empleada con éxito por parte de los españoles que veían en ella la justificación de su cultura y su opresión sobre el elemento nativo, siempre menospreciado.
En 1962 se publica el libro “una lanza para el Boabí”, de Daniel Jones Mathama. En esta ocasión, el protagonista llamado Gue es africano y relata su vida. Sun infancia transcurre en la isla de Fernando Poo (hoy Bioko), narra su traslado a España y su regreso a Guinea Ecuatorial hasta la muerte de su padre. Es una obra de carácter autobiográfico en donde se enseñan las costumbres de la etnia bubi en Bioko. También pertenece al género de la literatura de consentimiento. Su padre, un monarca venido a menos, pondera la obra civilizadora de los españoles y su “legado positivo” para el pueblo africano.
Pero no solo la historia moderna de Guinea Ecuatorial es agitada y tormentosa. En 1472, Fernao de Po, Fernando Poo en español, navegante portugués, buscando la ruta hacia la India encontroó la isla que se llama Bioko bautizándola con el nombre de Formosa, o sea hermosa. Don Juan II de Portugal se proclamó Señor de Guinea y Primer Señor de Corisco. La colonización de las islas de Annobón y Corisco comienza en 1494 con destino a ser un puesto estratégico para el tráfico de esclavos. En 1641 la Compañía de Indias holandesa se estableció sin permiso portugués en Bioko, y en 1648 volvieron los lusitanos armando una propia Compañía de Corisco para la trata de esclavos con destino a Francia, España e Inglaterra. Se construye el fuerte de Punta Joko, una de las primeras edificaciones europeas en la isla. Más tarde, los británicos aprovecharon el lugar para establecerse en el mismo y fundar Port Clarence, hoy Malabo.
Mediante los tratados de San Ildefonso y de El Pardo, durante el siglo XVIII Portugal entregó a España las islas de Fernando Poo y Annobón a cambio de la Colonia de Sacramento, hoy Uruguay, y la isla de Santa Catalina.
Fueron cedidos a España los derechos comerciales en el continente africano entre los ríos Níger y Ogüé. El conde de Argelejos, partiendo desde Montevideo en épocas del Virreinato del Río de la Plata tomó posesión de Bioko en 1778. Tras arduas luchas y negociaciones los españoles lograron la sumisión de los jefes locales, aliándose con la tribu de los bengas y su rey, Bonkoro I. Los ingleses, en 1827 ocuparon la isla la cual abandonaron seis años más tarde. En 1831, Marcelino de Andrés y en 1836 José Moros exploraron el exótico territorio africano.
El capitán de navío Juan José de Erena fundó en 1843 la capital Santa Isable (Malabo actual, nombre puesto en honor a un legendario rey de la etnia bubi).
Erena ocupó Annobón, Corisco, los islotes de Elobey y la cuenca del río Muni en el continente.
Hacia 1845 la Real Orden de Isabel II de España autoriza el traslado de todos los negros y mulatos libres de Cuba que deseen vivir en Guinea, la cual sufre un momento de luchas internas entre los poderosos Munga I y Bonkoro II por 1855.
Bioko se convierte en presidio español en 1861. Ese mismo año por Real Orden, al no ir voluntariamente ningún afrocubano a Guinea, se dispone el traslado de 260 negros y presos políticos.
Entre 1875 y 1886 tienen lugar las exploraciones de Manuel de Iradier y Bulfy que acaba con los levantamientos de las villas estado de la etnia fang, hoy en día la mayoritaria en el país.
Los españoles durante el período de 1887 a 1897 entablan relaciones con el rey Moka de Bioko quien logra unificar a los clanes bubis. Es sucedido por Sas Ebuena en 1899 a 1904 y por Malabo entre 1904 y 1937 quien es encarcelado por sus ideales de libertad.
Por el tratado de París en 1900, España llega a un acuerdo en los litigios fronterizos con las demás potencias coloniales europeas delimitando los límites de Río Muni, el sector continental. A partir de ese momento se desarrolla en el país el cultivo del cacao, llegando a ser el primer productor mundial; del café y del aceite de palma. España cierra el ingreso de extranjeros lo que deja como consecuencia que actualmente se hable principalmente español y que exista una amplia mayoría de católicos.
Por Cristian Claudio Casadey Jarai, licenciado en literatura.
Capítulo III: Esbozos ecuatoguineanos.
A veces es tal el poder de la clase opresora que produce sobre algunos oprimidos un nuevo equilibrio conservador, un consentimiento, una especie de reivindicación de parte del débil para con el más fuerte.
En Guinea Ecuatorial, durante el período de dominación española se produjo en el campo de las letras una literatura de consentimiento. La primera publicación en 1903 en la entonces Guinea Española fue la Revista Misional, de marcado carácter religioso, colonialista y dirigida hacia el público blanco; una producción de la fuerza en ese entonces en el poder para su propia clase.
Editada en el año 1956 y titulada “Cuando los combés luchaban” del escritor Leoncio Evita es considerada la primera novela ecuatoguineana. Es un claro ejemplo de esta clase de literatura llamada de consentimiento.
La historia se desarrolla en el sector continental del país, en Río Muni (llamado Mbini por sus pobladores originales), donde un misionero protestante explica bajo su punto de vista los hechos que se suceden. Es la lucha de lo salvaje, lo impuro, lo malo, “lo africano”, contra la civilización, lo puro, lo bueno, “lo europeo”, o sea, un rechazo del propio autor a su verdadera identidad. La obra fue empleada con éxito por parte de los españoles que veían en ella la justificación de su cultura y su opresión sobre el elemento nativo, siempre menospreciado.
En 1962 se publica el libro “una lanza para el Boabí”, de Daniel Jones Mathama. En esta ocasión, el protagonista llamado Gue es africano y relata su vida. Sun infancia transcurre en la isla de Fernando Poo (hoy Bioko), narra su traslado a España y su regreso a Guinea Ecuatorial hasta la muerte de su padre. Es una obra de carácter autobiográfico en donde se enseñan las costumbres de la etnia bubi en Bioko. También pertenece al género de la literatura de consentimiento. Su padre, un monarca venido a menos, pondera la obra civilizadora de los españoles y su “legado positivo” para el pueblo africano.
Pero no solo la historia moderna de Guinea Ecuatorial es agitada y tormentosa. En 1472, Fernao de Po, Fernando Poo en español, navegante portugués, buscando la ruta hacia la India encontroó la isla que se llama Bioko bautizándola con el nombre de Formosa, o sea hermosa. Don Juan II de Portugal se proclamó Señor de Guinea y Primer Señor de Corisco. La colonización de las islas de Annobón y Corisco comienza en 1494 con destino a ser un puesto estratégico para el tráfico de esclavos. En 1641 la Compañía de Indias holandesa se estableció sin permiso portugués en Bioko, y en 1648 volvieron los lusitanos armando una propia Compañía de Corisco para la trata de esclavos con destino a Francia, España e Inglaterra. Se construye el fuerte de Punta Joko, una de las primeras edificaciones europeas en la isla. Más tarde, los británicos aprovecharon el lugar para establecerse en el mismo y fundar Port Clarence, hoy Malabo.
Mediante los tratados de San Ildefonso y de El Pardo, durante el siglo XVIII Portugal entregó a España las islas de Fernando Poo y Annobón a cambio de la Colonia de Sacramento, hoy Uruguay, y la isla de Santa Catalina.
Fueron cedidos a España los derechos comerciales en el continente africano entre los ríos Níger y Ogüé. El conde de Argelejos, partiendo desde Montevideo en épocas del Virreinato del Río de la Plata tomó posesión de Bioko en 1778. Tras arduas luchas y negociaciones los españoles lograron la sumisión de los jefes locales, aliándose con la tribu de los bengas y su rey, Bonkoro I. Los ingleses, en 1827 ocuparon la isla la cual abandonaron seis años más tarde. En 1831, Marcelino de Andrés y en 1836 José Moros exploraron el exótico territorio africano.
El capitán de navío Juan José de Erena fundó en 1843 la capital Santa Isable (Malabo actual, nombre puesto en honor a un legendario rey de la etnia bubi).
Erena ocupó Annobón, Corisco, los islotes de Elobey y la cuenca del río Muni en el continente.
Hacia 1845 la Real Orden de Isabel II de España autoriza el traslado de todos los negros y mulatos libres de Cuba que deseen vivir en Guinea, la cual sufre un momento de luchas internas entre los poderosos Munga I y Bonkoro II por 1855.
Bioko se convierte en presidio español en 1861. Ese mismo año por Real Orden, al no ir voluntariamente ningún afrocubano a Guinea, se dispone el traslado de 260 negros y presos políticos.
Entre 1875 y 1886 tienen lugar las exploraciones de Manuel de Iradier y Bulfy que acaba con los levantamientos de las villas estado de la etnia fang, hoy en día la mayoritaria en el país.
Los españoles durante el período de 1887 a 1897 entablan relaciones con el rey Moka de Bioko quien logra unificar a los clanes bubis. Es sucedido por Sas Ebuena en 1899 a 1904 y por Malabo entre 1904 y 1937 quien es encarcelado por sus ideales de libertad.
Por el tratado de París en 1900, España llega a un acuerdo en los litigios fronterizos con las demás potencias coloniales europeas delimitando los límites de Río Muni, el sector continental. A partir de ese momento se desarrolla en el país el cultivo del cacao, llegando a ser el primer productor mundial; del café y del aceite de palma. España cierra el ingreso de extranjeros lo que deja como consecuencia que actualmente se hable principalmente español y que exista una amplia mayoría de católicos.
viernes, 8 de febrero de 2008
Guinea Ecuatorial: Reflexiones. Ensayo. Cap. II. Por Cristian Claudio Casadey Jarai.
Guinea Ecuatorial: Reflexiones. Ensayo.
Por Cristian Claudio Casadey Jarai, licenciado en literatura.
Capítulo II: El ser y la historia.
Aquello de lo que no podemos evadirnos es el ser. Según Lavelle, brea en la tarea de realizar el ser. Para encontrar equilibrio del mismo, Marx coloca a la materia en el lugar de la idea, simplifica la realidad a materia y entiende a la historia como la evolución de lo material. Así, toda realidad queda reductible a su sustrato material que no se concibe como estático ni como amorfo, sino que cambia, evoluciona, se transforma según la lógica interna que imponen las leyes de la dialéctica, a la contradicción entre tesis y antítesis de ambas en franca inversión al sistema hegeliano. El espíritu es un producto de la materia en esta manera de ver las cosas y la sociedad es un momento superior en el desarrollo de la misma.
Este sistema se compone de un materialismo dialéctico y de un materialismo filosófico que consiste en la interpretación económica de la historia. El motor de la historia es la lucha de clases sociales.
Por otro lado, en la antigüedad, la ciencia histórica halló en Herodoto su expresión más alta. En la obra de Esquilo la tragedia consiste en el conflicto entre el destino del hombre y el orden divino, inamovible y justo, idea de la lucha por conseguir el equilibrio.
Para Aristóteles, los personajes de la antigua tragedia no hablaban de forma retórica sino política, lo cual se ve reflejado con justa razón en “Las Euménides” en donde se manifiesta el carácter político de la obra mediante la concepción del nuevo estado, del espíritu de libertad, de orden y de justicia.
Sófocles, el clásico por antonomasia, presenta la lucha entre el individuo y la sociedad, el conflicto entre la conciencia personal y las leyes cívicas. Así, la dialéctica sería el paso de la idea en la inteligencia, a la idea en sí misma.
En Eurípides ya emerge el proceso de interiorización del alma humana, en donde la quiebra moral de la polis no puede solucionar el problema social y donde las arcaicas premisas religiosas de la tragedia pierden su sustancia, se rompe el equilibrio. Para refugiarse en la compleja interioridad del hombre, la tragedia evoluciona, cambia de rumbo, dejando de lado el tratamiento de los problemas públicos. Así, la nueva comedia, desde Aristófanes hasta Menandro casi por completo abandona los temas políticos para criticar las costumbres.
Para el hombre actual, el mundo vuelve a ser finito, alcanza su estructura, su relatividad y su tiempo adimensional. La materia se disuelve y vuelve a ser el contenido de una estructura, por lo que su cosmovisión responde a una realidad de estructuras con un cierto orden, un cierto movimiento.
En la antigüedad, y hasta en nuestros días, en algunas ramas del saber, la administración del tesoro científico se hizo de un modo iniciático, es decir, mediante largos y duros aprendizajes y tras series de duras pruebas. Así se aseguraba el buen uso de dichos conocimientos pues solo estaban destinados a candidatos de gran valor moral, desapareciendo el propósito de lucro de todo saber científico y profesional, en otras palabras, la ciencia por la ciencia misma, el arte por el arte.
En otra dirección filosófica, los gnósticos tratan en su búsqueda del equilibrio y de una manera similar a la de los padres de la Iglesia Ortodoxa, en especial la griega, de elaborar y entender de forma filosófica la doctrina religiosa.
Etimológicamente gnóstica deriva de gnosis, conocimiento. Es una filosofía vinculada al neoplatonismo. Es su propósito de elevarse desde la pistis, es decir, desde la fe hasta Dios y conseguir un saber racional de los elementos divinos.
Por medio de la emanación, según esta corriente, Dios produce unos seres intermedios llamados eones. Clemente de Alejandría en su libro Strómata busca una explicación racional del dogma. La filosofía es una reflexión sobre la realidad y Edmundo que la rodea, las cosas y sus causas. Por necesidad, la causa primera es Dios. En la tradición cristiana, el lirismo metafísico está presente en toda su belleza en los textos de las Escrituras, en misterios y mística que impregnan las palabras. Los dogmas secretos que nombraba San Basilio son símbolos, signos y ritos que presenta la esfera cristiana de la vida religiosa. Mediante la luz divina del discernimiento interpreta el significado de los Libros Sagrados. Orígenes fue un discípulo y continuador de las enseñanzas de Clemente de Alejandría. Aceptaba la doctrina del logos, personificación de la sabiduría divina, del equilibrio perfecto. Así explica que Dios es eterno, adimensional, ha creado el universo, a los espíritus, a quienes ha dotado de la libertad de decidir por sus propios medios, el libre albedrío. Los que se mantuvieron puros y fieles a Dios se transformaron en ángeles, conservando su perfección; mientras que los peores se transformaron en demonios y se alejaron de la divinidad. Esas almas en castigo fueron encerradas en la materia y en este mundo, hasta que según el plan celestial, por la acción del logos, hecho carne en Cristo, volverán a Dios todos los espíritus (apocatástasis), tanto hombres como demonios ya purificados. En San Agustín el equilibrio se encuentra en el principio de la experiencia íntima que en vez de nociones físicas busca realidades espirituales en su concepción metafísica del mundo.
Regresando a los antiguos, en su búsqueda de orden y equilibrio, Pitágoras afirmaba que el Ego o Nous era coeterno con Dios, pero que el alma para alcanzar dicha perfección debía pasar varias etapas, a semejanza de los mundos de forma en el pensamiento de la India hasta el ascenso en ciclos a moradas superiores como el Nirvana.
Este camino hacia el equilibrio, progreso, orden y justicia no es exclusiva del ámbito de la filosofía, de la teología o de la metafísica sino que este conjunto de ideas son las que influyen a cada paso el correr de la historia.
Durante el transcurso del tiempo, en la historia de la humanidad se encuentran formas muy diferentes y a la vez antagónicas en sus concepciones de equilibrio y progreso.
En el siglo pasado, fue una corriente de pensamiento la que originó uno de los mayores hechos violentos que registre la historia contemporánea, la Segunda Guerra mundial. Fueron las ideas de Adolf Hitler en su interpretación del equilibrio como pureza racial al igual que su pseudonecesidad de crear un orden en su estilo personal lo que cambió de manera radical el modo de organizar el mundo. Su equilibrio estaba dado por un prototipo racial del hombre, en donde la mezcla con supuestas razas inferiores rompía el progreso y llevaba a la humanidad a la perdición. Para esta teoría fundamentalista no quedaba otro camino más que la destrucción de lo opuesto. Se trata de un equilibrio de un solo elemento, no admite el binomio positivo-negativo, masculino-femenino, yin-yang ni ningún concepto similar. Conviven, parafraseando a Nietzche lo apolíneo con lo dionisiaco.
La victoria de una fuerza más poderosa sobre una más débil necesariamente traerá consigo un frágil equilibrio en donde las revoluciones siempre en germen romperán con dicho orden. No siempre las fuerzas más poderosas son mayoría, sino que disponen de ciertas estrategias y tecnologías para someter a las más débiles, muchas veces más grandes en número que las minorías dominantes. Un caso ilustrador sobre el tema fue el de África en donde una minoría europea era la fuerza dominante sobre la mayoría local.
Por Cristian Claudio Casadey Jarai, licenciado en literatura.
Capítulo II: El ser y la historia.
Aquello de lo que no podemos evadirnos es el ser. Según Lavelle, brea en la tarea de realizar el ser. Para encontrar equilibrio del mismo, Marx coloca a la materia en el lugar de la idea, simplifica la realidad a materia y entiende a la historia como la evolución de lo material. Así, toda realidad queda reductible a su sustrato material que no se concibe como estático ni como amorfo, sino que cambia, evoluciona, se transforma según la lógica interna que imponen las leyes de la dialéctica, a la contradicción entre tesis y antítesis de ambas en franca inversión al sistema hegeliano. El espíritu es un producto de la materia en esta manera de ver las cosas y la sociedad es un momento superior en el desarrollo de la misma.
Este sistema se compone de un materialismo dialéctico y de un materialismo filosófico que consiste en la interpretación económica de la historia. El motor de la historia es la lucha de clases sociales.
Por otro lado, en la antigüedad, la ciencia histórica halló en Herodoto su expresión más alta. En la obra de Esquilo la tragedia consiste en el conflicto entre el destino del hombre y el orden divino, inamovible y justo, idea de la lucha por conseguir el equilibrio.
Para Aristóteles, los personajes de la antigua tragedia no hablaban de forma retórica sino política, lo cual se ve reflejado con justa razón en “Las Euménides” en donde se manifiesta el carácter político de la obra mediante la concepción del nuevo estado, del espíritu de libertad, de orden y de justicia.
Sófocles, el clásico por antonomasia, presenta la lucha entre el individuo y la sociedad, el conflicto entre la conciencia personal y las leyes cívicas. Así, la dialéctica sería el paso de la idea en la inteligencia, a la idea en sí misma.
En Eurípides ya emerge el proceso de interiorización del alma humana, en donde la quiebra moral de la polis no puede solucionar el problema social y donde las arcaicas premisas religiosas de la tragedia pierden su sustancia, se rompe el equilibrio. Para refugiarse en la compleja interioridad del hombre, la tragedia evoluciona, cambia de rumbo, dejando de lado el tratamiento de los problemas públicos. Así, la nueva comedia, desde Aristófanes hasta Menandro casi por completo abandona los temas políticos para criticar las costumbres.
Para el hombre actual, el mundo vuelve a ser finito, alcanza su estructura, su relatividad y su tiempo adimensional. La materia se disuelve y vuelve a ser el contenido de una estructura, por lo que su cosmovisión responde a una realidad de estructuras con un cierto orden, un cierto movimiento.
En la antigüedad, y hasta en nuestros días, en algunas ramas del saber, la administración del tesoro científico se hizo de un modo iniciático, es decir, mediante largos y duros aprendizajes y tras series de duras pruebas. Así se aseguraba el buen uso de dichos conocimientos pues solo estaban destinados a candidatos de gran valor moral, desapareciendo el propósito de lucro de todo saber científico y profesional, en otras palabras, la ciencia por la ciencia misma, el arte por el arte.
En otra dirección filosófica, los gnósticos tratan en su búsqueda del equilibrio y de una manera similar a la de los padres de la Iglesia Ortodoxa, en especial la griega, de elaborar y entender de forma filosófica la doctrina religiosa.
Etimológicamente gnóstica deriva de gnosis, conocimiento. Es una filosofía vinculada al neoplatonismo. Es su propósito de elevarse desde la pistis, es decir, desde la fe hasta Dios y conseguir un saber racional de los elementos divinos.
Por medio de la emanación, según esta corriente, Dios produce unos seres intermedios llamados eones. Clemente de Alejandría en su libro Strómata busca una explicación racional del dogma. La filosofía es una reflexión sobre la realidad y Edmundo que la rodea, las cosas y sus causas. Por necesidad, la causa primera es Dios. En la tradición cristiana, el lirismo metafísico está presente en toda su belleza en los textos de las Escrituras, en misterios y mística que impregnan las palabras. Los dogmas secretos que nombraba San Basilio son símbolos, signos y ritos que presenta la esfera cristiana de la vida religiosa. Mediante la luz divina del discernimiento interpreta el significado de los Libros Sagrados. Orígenes fue un discípulo y continuador de las enseñanzas de Clemente de Alejandría. Aceptaba la doctrina del logos, personificación de la sabiduría divina, del equilibrio perfecto. Así explica que Dios es eterno, adimensional, ha creado el universo, a los espíritus, a quienes ha dotado de la libertad de decidir por sus propios medios, el libre albedrío. Los que se mantuvieron puros y fieles a Dios se transformaron en ángeles, conservando su perfección; mientras que los peores se transformaron en demonios y se alejaron de la divinidad. Esas almas en castigo fueron encerradas en la materia y en este mundo, hasta que según el plan celestial, por la acción del logos, hecho carne en Cristo, volverán a Dios todos los espíritus (apocatástasis), tanto hombres como demonios ya purificados. En San Agustín el equilibrio se encuentra en el principio de la experiencia íntima que en vez de nociones físicas busca realidades espirituales en su concepción metafísica del mundo.
Regresando a los antiguos, en su búsqueda de orden y equilibrio, Pitágoras afirmaba que el Ego o Nous era coeterno con Dios, pero que el alma para alcanzar dicha perfección debía pasar varias etapas, a semejanza de los mundos de forma en el pensamiento de la India hasta el ascenso en ciclos a moradas superiores como el Nirvana.
Este camino hacia el equilibrio, progreso, orden y justicia no es exclusiva del ámbito de la filosofía, de la teología o de la metafísica sino que este conjunto de ideas son las que influyen a cada paso el correr de la historia.
Durante el transcurso del tiempo, en la historia de la humanidad se encuentran formas muy diferentes y a la vez antagónicas en sus concepciones de equilibrio y progreso.
En el siglo pasado, fue una corriente de pensamiento la que originó uno de los mayores hechos violentos que registre la historia contemporánea, la Segunda Guerra mundial. Fueron las ideas de Adolf Hitler en su interpretación del equilibrio como pureza racial al igual que su pseudonecesidad de crear un orden en su estilo personal lo que cambió de manera radical el modo de organizar el mundo. Su equilibrio estaba dado por un prototipo racial del hombre, en donde la mezcla con supuestas razas inferiores rompía el progreso y llevaba a la humanidad a la perdición. Para esta teoría fundamentalista no quedaba otro camino más que la destrucción de lo opuesto. Se trata de un equilibrio de un solo elemento, no admite el binomio positivo-negativo, masculino-femenino, yin-yang ni ningún concepto similar. Conviven, parafraseando a Nietzche lo apolíneo con lo dionisiaco.
La victoria de una fuerza más poderosa sobre una más débil necesariamente traerá consigo un frágil equilibrio en donde las revoluciones siempre en germen romperán con dicho orden. No siempre las fuerzas más poderosas son mayoría, sino que disponen de ciertas estrategias y tecnologías para someter a las más débiles, muchas veces más grandes en número que las minorías dominantes. Un caso ilustrador sobre el tema fue el de África en donde una minoría europea era la fuerza dominante sobre la mayoría local.
jueves, 7 de febrero de 2008
Guinea Ecuatorial: Reflexiones. Ensayo. Capítulo I. Por Cristian Claudio Casadey Jarai.
Guinea Ecuatorial: Reflexiones. Ensayo
Por Cristian Claudio Casadey Jarai, licenciado en literatura.
Capítulo I: La problemática del equilibrio.
Es de imaginarse que las preocupaciones del hombre antiguo en su esencia no fueron muy diferentes a las del hombre actual. La necesidad de satisfacer sus instintos básicos, el deseo de progreso, de ascenso económico y social se halla en todas las etapas de la historia de la humanidad. En ella se mezclan sentimientos nobles y bondadosos así como las más bajas pasiones y depravaciones del alma. La búsqueda de un equilibrio que todavía no ha sido alcanzado por el género humano debería ser su principal objetivo.
Muchas veces se representa a la justicia en la figura de una mujer con los ojos vendados que sostiene en una mano una balanza y en la otra una espada. Es una alegoría gráfica de cómo el equilibrio es también justicia. Cuando se piensa en orden, progreso, equilibrio, justicia se juegan a la vez varias fuerzas que pueden llegar a ser antagónicas. A menudo sucede que el progreso de unos pocos significa el retroceso de muchos. O sea, el progreso no implica equilibrio. Ni el orden significa justicia.
Semejante dilema lleva a creer que tanto progreso, equilibrio, justicia y orden no son de ninguna manera valores absolutos e iguales para todos. Lo que para algunos es, para otros no es. Y si se agregan las diferencias culturales, es decir, idiomáticas, sociales, de idiosincrasia entre otras, no hay ninguna relación entre los conceptos ya enunciados.
Para Hegel, la realidad es un proceso dialéctico de negaciones, todo lo que existe se despliega en su opuesto para luego fundirse en él en un nivel superior.
En concordancia a esa visión filosófica, las leyes de la antigüedad parecen raras e injustas. En el derecho de los antiguos griegos, sorprende ver que la hija no hereda al padre en ningún caso mientras que en el romano no lo hace si se casa. Esto se basaba en creencias religiosas, ya que las reglas del culto doméstico se transmitían de varón a varón. La hija no es apta para continuar la religión paterna por que al casarse adopta la de su esposo. Así, la propiedad se separaría del culto.
El gran poeta Virgilio en sus Geórgicas decía: “Feliz de aquel que pueda conocer las causas de las cosas”. Se ha buscado en especial en el actual sistema de educación comparar el antigua mundo grecorromano con el presente, a mirar con los ojos de hoy las opiniones y acontecimientos de esos tiempos lejanos. Existe una necesidad actual de justificar hechos y opiniones para lo que se busca acomodar y amoldar pensamientos y sucesos de los antiguos como base de muchas teorías y situaciones actuales. Pero esto acarrea errores y peligros, ya que la idea que hay formada sobre Grecia y Roma es difusa y misteriosa, el paso de los siglos ha realizado su labor. Por malas interpretaciones de la cultura antigua se ha intentado resucitar viejos conceptos desde tiempos arcaicos. Tal es el caso del nacimiento de la ópera como se la conoce hoy en día. En su origen fue una interpretación de cómo realizaban sus representaciones los antiguos griegos. Nada más lejano de una tragedia griega que una ópera barroca, pese a tomar elementos de esa cultura que la justifica de alguna manera bajo la aureola de un antecesor santificado e idolatrado, purifica aquella nueva producción artística.
Perdurar mediante el registro de hechos constituye la técnica de la historia en las relaciones sociales humanas de carácter impersonal. Es la conciencia del pasado lo que sustenta la existencia histórica. Por lo tanto, esta búsqueda de equilibrio, progreso, justicia y orden en el devenir del tiempo sufre múltiples transformaciones y cambios. Como conceptos siguen teniendo y poseerán en el futuro el mismo valor intrínseco, el problema está en realidad en su aplicación práctica. Ya se demostró que lo que a los ojos del hombre actual es injusto, en épocas primitivas era justo.
Locke hablaba sobre la idea de conocimiento como resultado de la acumulación de experiencia. Pascal comparaba la historia de la especie como la de un individuo en un perpetuo estado de aprendizaje. Voltaire pensaba que la evolución de las artes y las ciencias era la llave del desarrollo de la sociedad. Por lo que el progreso está atado al factor temporal, a la historia, al tiempo. El tiempo es una unidad, por eso es posible tener una visión tanto del pasado como del presente, con vistas al futuro. Desde épocas inmemoriales la humanidad sintió la necesidad de poder predecir lo que sucedería en el futuro, en la búsqueda del progreso, por lo cual se dedicó a contemplar el mundo. La metafísica explica que aquella contemplación del universo dio a la humanidad la medida del Ser Supremo y dejó ver que todo funciona siempre, que el cosmos es en realidad atemporal.
Pero de una errónea antropología filosófica nace esta teoría del progreso indefinido, que ignora las tendencias humanas hacia el bien y hacia el mal.
La metafísica y el espiritismo con sus diversas escuelas interpretan que el hombre, con sus cinco sentidos y sus tres dimensiones en realidad deforma la adimensión o única dimensión, por tener una forma incorrecta de medir el tiempo. Pero existen unos medios de relación con aquella adimensión: los sueños y los viajes astrales, acaso sean la misma cosa desde una perspectiva psicológica. San Pablo decía en las Sagradas Escrituras: “Hay un cuerpo material y un cuerpo espiritual”. Para San Agustín el problema de la filosofía era doble, por una parte el alma y por la otra, Dios.
Santo Tomás enseñaba y afirmaba por medio de cinco vías la existencia de Dios: un primer motor, lo que permite el movimiento de los seres creados; una causa primera que explica el proceso; un ser perfecto y una inteligencia.
Los esotéricos proponen una cuarta dimensión etérea o astral, en donde ésta vida terrenal sería lo irreal y la otra la real, aquella que empieza atravesando el umbral de la muerte del cuerpo físico.
Para esta corriente la ciencia en tres dimensiones es insuficiente, hay otra dimensión secreta que rodea al mundo donde no existe el tiempo como lo conoce el hombre. En esta otra dimensión que en realidad es una adimensión la humanidad es inmortal como espíritu luego de fallecer.
Es la búsqueda de la liberación de la conciencia y el equilibrio de los tres elementos que forman al ser humano: el cuerpo material, el cuerpo inmaterial o espíritu y el cordón plateado que une a los dos antecesores. Desde la perspectiva cátara en su cosmovisión medieval declaraba que Jesucristo había enseñado dos teorías: una para el hombre común, vulgar, y otra para sus discípulos, los iniciados.
Dentro de esta filosofía inciática, el neófito es el individuo que empieza a recorrer el sendero en busca del conocimiento de Dios, del equilibrio por antonomasia. “Debemos tan sólo buscar el Reino de Dios y su Justicia, lo demás nos será dado por añadidura” decía el Maestro de Maestros, Jesús.
Son dos humanidades que compiten por el señorío del mundo, el hombre objetivo y el hombre subjetivo, cuerpo y alma, el gran drama que se representa en el universo mediante la lucha de dos fuerzas: la positiva y la negativa, el bien y el mal, binomio complementario y antítesis a la vez.
La epopteia o vista personal es según Platón todo aquello en que de manera intuitiva por medio de la contemplación de las cosas se conciben éstas como verdades e ideas absolutas. Según el sabio Demetrius Phalerus la palabra misterio es una metáfora sobre el miedo que ocasionan el silencio y la oscuridad. Los misterios para los metafísicos son verdades que el entendimiento del hombre no puede comprender. Apuleyo cuenta que era durante la noche, al parecer cuando caía el sol que tenían lugar las iniciaciones en los misterios de la Samotracia y en los de Isis. Los actuales masones estimulan con el secreto a sus integrantes con la dificultad de admisión en cuyas pruebas el iniciado debe demostrar su virtuosidad y su manejo de las pasiones inferiores.
Citando a San Agustín, non est alia philosophia et alia religio (no son cosas diferentes filosofía y religión), es el hombre que admite y asimila el conocimiento revelado por el Espíritu Santo a través de la virtud celestial de la fe.
Platón distingue el conocimiento por medio de imágenes reconstruídas en la mente a las que llamaba eikasía o manipulación imaginativa, y al conocimiento por medio de la creencia, pistis, presentes en el espíritu, en la sensibilidad.
En su obra Timeo cuenta como el demiurgo, el primero de los dioses, crea el mundo a partir de la materia previa informe, existente, el hombre ha visto ya el mundo de las ideas, ya conoce el bien y el mal, ha contemplado la verdadera realidad divina. Pero al ser depositada el alma en un cuerpo mortal olvida su origen, bebe una aguas que borran su pasado divino. Pero en la tierra a través de sus sentidos el hombre empieza su búsqueda y vuelve a recordar, siendo los objetos que lo rodean los disparadores que envían nuevamente al hombre hacia su interior para su nuevo despertar.
Ya Rousseau decía que la primera palabra de un recién nacido era un gemido, su primera envoltura una prisión.
La humanidad en su búsqueda de equilibrio, progreso, orden y justicia todavía permanece en este estado indefenso y frágil.
En su búsqueda de progreso, Henri Khunrath en su Amphitheatrum Aeternae Sapientae trataba sobre la secreta y hermética ciencia de la alquimia; ciencia reservada a un limitado número de adeptos de altas cualidades espirituales para recibir semejante conocimiento divino, muchos son los caminos erróneos en la ciencia de Hermes y muchos son los que se pierden en frustrantes búsquedas con las consabidas pérdidas estrepitosas.
La ciudadela alquímica representa un bien custodiado secreto que se encuentra rodeado por veintiún etapas con una entrada cada una, veinte de ellas no tienen salida y representan unos caminos apócrifos en los que el neófito se perderá por mucho tiempo. Si consigue llegar al compartimiento número veintiuno verá que en el umbral de la entrada hay un guardián que custodia el final, al que se accede mediante un puente levadizo que es la única manera de acceder al centro de la fortaleza y del conocimiento separados por una fosa llena de agua que guarda a la ciudadela de los curiosos. Las condiciones para acceder son muy exigentes y sólo un alma excepcional puede llegar hasta el secreto final. Duro es el camino al equilibrio y a la sabiduría.
Nicolás de Valois en sus Cinq Livres decía: “El buen Dios me ha dado este secreto divino por mis oraciones y mis buenas intenciones; la ciencia se pierde cuando se pierde la pureza de corazón”. Platón decía que grande es el Dios del Amor. Según Plotino, las ideas están divinamente en el mismo Dios, pues aunque se lo llame de diversas maneras son fuerzas inefables e infinitas que siempre concurren a la eternidad, a la fuente de todo pensamiento, que son muchos pero que es uno solo en verdad: Dios.
Si el adepto ha podido ingresar a la ciudadela encontrará en ella el símbolo del mercurio filosófico.
La ciudadela posee siete ángulos que corresponden a las siete operaciones trasmutatorias, representadas en el Apocalipsis en las siete trompetas sagradas y en las siete iglesias. Estas operaciones son: disolución, purificación, introducción en el vaso sellado, solución por putrefacción, multiplicaciones, fermentación y proyección para dar lugar a la Piedra Filosofal la cual finalmente está custodiada por un dragón sagrado que solo la entrega a los elegidos.
Existe una gran analogía entre la creación del cosmos narrada en el Génesis, que cuenta que el mundo no es eterno, tuvo un comienzo del tiempo, entidad adimensional para Dios, salió de la nada por obra y gracia del Todopoderoso, desde los eres inferiores hasta su creación más sublime, el hombre. Quien ha comprendido el misterio de la creación en el Génesis ha entendido el secreto de la ciudadela y de la piedra filosofal, los veintiún compartimientos corresponden a la fórmula multiplicada de la Santísima Trinidad, que es uno solo en su misterio, y los siete días de la creación, entendiendo por día no la duración de veinticuatro horas sino un período de tiempo celestial, puro equilibrio divino.
Por Cristian Claudio Casadey Jarai, licenciado en literatura.
Capítulo I: La problemática del equilibrio.
Es de imaginarse que las preocupaciones del hombre antiguo en su esencia no fueron muy diferentes a las del hombre actual. La necesidad de satisfacer sus instintos básicos, el deseo de progreso, de ascenso económico y social se halla en todas las etapas de la historia de la humanidad. En ella se mezclan sentimientos nobles y bondadosos así como las más bajas pasiones y depravaciones del alma. La búsqueda de un equilibrio que todavía no ha sido alcanzado por el género humano debería ser su principal objetivo.
Muchas veces se representa a la justicia en la figura de una mujer con los ojos vendados que sostiene en una mano una balanza y en la otra una espada. Es una alegoría gráfica de cómo el equilibrio es también justicia. Cuando se piensa en orden, progreso, equilibrio, justicia se juegan a la vez varias fuerzas que pueden llegar a ser antagónicas. A menudo sucede que el progreso de unos pocos significa el retroceso de muchos. O sea, el progreso no implica equilibrio. Ni el orden significa justicia.
Semejante dilema lleva a creer que tanto progreso, equilibrio, justicia y orden no son de ninguna manera valores absolutos e iguales para todos. Lo que para algunos es, para otros no es. Y si se agregan las diferencias culturales, es decir, idiomáticas, sociales, de idiosincrasia entre otras, no hay ninguna relación entre los conceptos ya enunciados.
Para Hegel, la realidad es un proceso dialéctico de negaciones, todo lo que existe se despliega en su opuesto para luego fundirse en él en un nivel superior.
En concordancia a esa visión filosófica, las leyes de la antigüedad parecen raras e injustas. En el derecho de los antiguos griegos, sorprende ver que la hija no hereda al padre en ningún caso mientras que en el romano no lo hace si se casa. Esto se basaba en creencias religiosas, ya que las reglas del culto doméstico se transmitían de varón a varón. La hija no es apta para continuar la religión paterna por que al casarse adopta la de su esposo. Así, la propiedad se separaría del culto.
El gran poeta Virgilio en sus Geórgicas decía: “Feliz de aquel que pueda conocer las causas de las cosas”. Se ha buscado en especial en el actual sistema de educación comparar el antigua mundo grecorromano con el presente, a mirar con los ojos de hoy las opiniones y acontecimientos de esos tiempos lejanos. Existe una necesidad actual de justificar hechos y opiniones para lo que se busca acomodar y amoldar pensamientos y sucesos de los antiguos como base de muchas teorías y situaciones actuales. Pero esto acarrea errores y peligros, ya que la idea que hay formada sobre Grecia y Roma es difusa y misteriosa, el paso de los siglos ha realizado su labor. Por malas interpretaciones de la cultura antigua se ha intentado resucitar viejos conceptos desde tiempos arcaicos. Tal es el caso del nacimiento de la ópera como se la conoce hoy en día. En su origen fue una interpretación de cómo realizaban sus representaciones los antiguos griegos. Nada más lejano de una tragedia griega que una ópera barroca, pese a tomar elementos de esa cultura que la justifica de alguna manera bajo la aureola de un antecesor santificado e idolatrado, purifica aquella nueva producción artística.
Perdurar mediante el registro de hechos constituye la técnica de la historia en las relaciones sociales humanas de carácter impersonal. Es la conciencia del pasado lo que sustenta la existencia histórica. Por lo tanto, esta búsqueda de equilibrio, progreso, justicia y orden en el devenir del tiempo sufre múltiples transformaciones y cambios. Como conceptos siguen teniendo y poseerán en el futuro el mismo valor intrínseco, el problema está en realidad en su aplicación práctica. Ya se demostró que lo que a los ojos del hombre actual es injusto, en épocas primitivas era justo.
Locke hablaba sobre la idea de conocimiento como resultado de la acumulación de experiencia. Pascal comparaba la historia de la especie como la de un individuo en un perpetuo estado de aprendizaje. Voltaire pensaba que la evolución de las artes y las ciencias era la llave del desarrollo de la sociedad. Por lo que el progreso está atado al factor temporal, a la historia, al tiempo. El tiempo es una unidad, por eso es posible tener una visión tanto del pasado como del presente, con vistas al futuro. Desde épocas inmemoriales la humanidad sintió la necesidad de poder predecir lo que sucedería en el futuro, en la búsqueda del progreso, por lo cual se dedicó a contemplar el mundo. La metafísica explica que aquella contemplación del universo dio a la humanidad la medida del Ser Supremo y dejó ver que todo funciona siempre, que el cosmos es en realidad atemporal.
Pero de una errónea antropología filosófica nace esta teoría del progreso indefinido, que ignora las tendencias humanas hacia el bien y hacia el mal.
La metafísica y el espiritismo con sus diversas escuelas interpretan que el hombre, con sus cinco sentidos y sus tres dimensiones en realidad deforma la adimensión o única dimensión, por tener una forma incorrecta de medir el tiempo. Pero existen unos medios de relación con aquella adimensión: los sueños y los viajes astrales, acaso sean la misma cosa desde una perspectiva psicológica. San Pablo decía en las Sagradas Escrituras: “Hay un cuerpo material y un cuerpo espiritual”. Para San Agustín el problema de la filosofía era doble, por una parte el alma y por la otra, Dios.
Santo Tomás enseñaba y afirmaba por medio de cinco vías la existencia de Dios: un primer motor, lo que permite el movimiento de los seres creados; una causa primera que explica el proceso; un ser perfecto y una inteligencia.
Los esotéricos proponen una cuarta dimensión etérea o astral, en donde ésta vida terrenal sería lo irreal y la otra la real, aquella que empieza atravesando el umbral de la muerte del cuerpo físico.
Para esta corriente la ciencia en tres dimensiones es insuficiente, hay otra dimensión secreta que rodea al mundo donde no existe el tiempo como lo conoce el hombre. En esta otra dimensión que en realidad es una adimensión la humanidad es inmortal como espíritu luego de fallecer.
Es la búsqueda de la liberación de la conciencia y el equilibrio de los tres elementos que forman al ser humano: el cuerpo material, el cuerpo inmaterial o espíritu y el cordón plateado que une a los dos antecesores. Desde la perspectiva cátara en su cosmovisión medieval declaraba que Jesucristo había enseñado dos teorías: una para el hombre común, vulgar, y otra para sus discípulos, los iniciados.
Dentro de esta filosofía inciática, el neófito es el individuo que empieza a recorrer el sendero en busca del conocimiento de Dios, del equilibrio por antonomasia. “Debemos tan sólo buscar el Reino de Dios y su Justicia, lo demás nos será dado por añadidura” decía el Maestro de Maestros, Jesús.
Son dos humanidades que compiten por el señorío del mundo, el hombre objetivo y el hombre subjetivo, cuerpo y alma, el gran drama que se representa en el universo mediante la lucha de dos fuerzas: la positiva y la negativa, el bien y el mal, binomio complementario y antítesis a la vez.
La epopteia o vista personal es según Platón todo aquello en que de manera intuitiva por medio de la contemplación de las cosas se conciben éstas como verdades e ideas absolutas. Según el sabio Demetrius Phalerus la palabra misterio es una metáfora sobre el miedo que ocasionan el silencio y la oscuridad. Los misterios para los metafísicos son verdades que el entendimiento del hombre no puede comprender. Apuleyo cuenta que era durante la noche, al parecer cuando caía el sol que tenían lugar las iniciaciones en los misterios de la Samotracia y en los de Isis. Los actuales masones estimulan con el secreto a sus integrantes con la dificultad de admisión en cuyas pruebas el iniciado debe demostrar su virtuosidad y su manejo de las pasiones inferiores.
Citando a San Agustín, non est alia philosophia et alia religio (no son cosas diferentes filosofía y religión), es el hombre que admite y asimila el conocimiento revelado por el Espíritu Santo a través de la virtud celestial de la fe.
Platón distingue el conocimiento por medio de imágenes reconstruídas en la mente a las que llamaba eikasía o manipulación imaginativa, y al conocimiento por medio de la creencia, pistis, presentes en el espíritu, en la sensibilidad.
En su obra Timeo cuenta como el demiurgo, el primero de los dioses, crea el mundo a partir de la materia previa informe, existente, el hombre ha visto ya el mundo de las ideas, ya conoce el bien y el mal, ha contemplado la verdadera realidad divina. Pero al ser depositada el alma en un cuerpo mortal olvida su origen, bebe una aguas que borran su pasado divino. Pero en la tierra a través de sus sentidos el hombre empieza su búsqueda y vuelve a recordar, siendo los objetos que lo rodean los disparadores que envían nuevamente al hombre hacia su interior para su nuevo despertar.
Ya Rousseau decía que la primera palabra de un recién nacido era un gemido, su primera envoltura una prisión.
La humanidad en su búsqueda de equilibrio, progreso, orden y justicia todavía permanece en este estado indefenso y frágil.
En su búsqueda de progreso, Henri Khunrath en su Amphitheatrum Aeternae Sapientae trataba sobre la secreta y hermética ciencia de la alquimia; ciencia reservada a un limitado número de adeptos de altas cualidades espirituales para recibir semejante conocimiento divino, muchos son los caminos erróneos en la ciencia de Hermes y muchos son los que se pierden en frustrantes búsquedas con las consabidas pérdidas estrepitosas.
La ciudadela alquímica representa un bien custodiado secreto que se encuentra rodeado por veintiún etapas con una entrada cada una, veinte de ellas no tienen salida y representan unos caminos apócrifos en los que el neófito se perderá por mucho tiempo. Si consigue llegar al compartimiento número veintiuno verá que en el umbral de la entrada hay un guardián que custodia el final, al que se accede mediante un puente levadizo que es la única manera de acceder al centro de la fortaleza y del conocimiento separados por una fosa llena de agua que guarda a la ciudadela de los curiosos. Las condiciones para acceder son muy exigentes y sólo un alma excepcional puede llegar hasta el secreto final. Duro es el camino al equilibrio y a la sabiduría.
Nicolás de Valois en sus Cinq Livres decía: “El buen Dios me ha dado este secreto divino por mis oraciones y mis buenas intenciones; la ciencia se pierde cuando se pierde la pureza de corazón”. Platón decía que grande es el Dios del Amor. Según Plotino, las ideas están divinamente en el mismo Dios, pues aunque se lo llame de diversas maneras son fuerzas inefables e infinitas que siempre concurren a la eternidad, a la fuente de todo pensamiento, que son muchos pero que es uno solo en verdad: Dios.
Si el adepto ha podido ingresar a la ciudadela encontrará en ella el símbolo del mercurio filosófico.
La ciudadela posee siete ángulos que corresponden a las siete operaciones trasmutatorias, representadas en el Apocalipsis en las siete trompetas sagradas y en las siete iglesias. Estas operaciones son: disolución, purificación, introducción en el vaso sellado, solución por putrefacción, multiplicaciones, fermentación y proyección para dar lugar a la Piedra Filosofal la cual finalmente está custodiada por un dragón sagrado que solo la entrega a los elegidos.
Existe una gran analogía entre la creación del cosmos narrada en el Génesis, que cuenta que el mundo no es eterno, tuvo un comienzo del tiempo, entidad adimensional para Dios, salió de la nada por obra y gracia del Todopoderoso, desde los eres inferiores hasta su creación más sublime, el hombre. Quien ha comprendido el misterio de la creación en el Génesis ha entendido el secreto de la ciudadela y de la piedra filosofal, los veintiún compartimientos corresponden a la fórmula multiplicada de la Santísima Trinidad, que es uno solo en su misterio, y los siete días de la creación, entendiendo por día no la duración de veinticuatro horas sino un período de tiempo celestial, puro equilibrio divino.
lunes, 14 de enero de 2008
De Malabo a Bariloche, por Cristian Claudio Casadey Jarai.

Año 1978. África Subsahariana. Guinea Ecuatorial. Isla de Bioko. Capital: Malabo.
El agobiante calor del sol ecuatorial cubría la capital africana. Malabo se levantaba esas mañanas de sus largos sueños de libertad.
Raimundo José Mbutu Nguema era un joven ministro y colaborador del entonces dictador el presidente Francisco Macías. Gracias a la posición privilegiada de su padre que había participado del derrocamiento y ejecución del ex primer ministro anterior a la independencia, Bonofacio Ondó Edu, Raimundo realizó sus estudios en la Budapest comunista y en la Moscú soviética. Su estadía en el bloque oriental le permitió cultivar amistades muy poderosas. La extraña mezcla de fascismo y marxismo de Macías no dejaba de sorprender al joven asesor. Aunque ideológicamente el dictador se autodenominaba marxista alababa públicamente la figura de Adolf Hitler. A tal punto llegó su falta de equilibrio que siguió el modelo haitiano de François Duvallier utilizando la magia negra para atemorizar a su gente. El desmedido culto a su personalidad hizo que fuera obligatorio llamarlo "El Milagro Único de Guinea" mientras que a los ojos del mundo el país había pasado de ser la "Suiza africana" a ser la "Auschwitz africana".
La influencia que ejercía Raimundo sobre Macías era nefasta. El presidente poco a poco se convirtió en un títere del malvado ministro. Le había llenado la cabeza con ideas extravagantes, libres interpretaciones de las corrientes socialistas de la época. Una breve visita a la infame Argentina del Mundial de Fútbol ensenó a los africanos nuevas técnicas de secuestro y tortura de personas. Apasionado del balón, Raimundo contrató a varios jugadores argentinos de segunda categoría con el fin de organizar la selección nacional ecuatoguineana. Los extranjeros, ya en tierras de Macías, totalmente desilusionados del ambiente represivo, siguiendo los más bajos instintos de su sangre aprovecharon la estadía en el palacio presidencial para robar importantes piezas de marfil y fugarse de Malabo. "El Milagro Único de Guinea", enfurecido por el hurto y la estafa sufrida, envió a Raimundo a prisión, prohibió la pesca y el uso de zapatos en todo el territorio nacional, desmanteló el ferrocarril y suprimió los hospitales y las escuelas. Raimundo para calmar los nervios de su presidente resolvió dar un golpe de efecto magnífico. Implorando, se hizo escuchar por Macías. La isla de Bioko se encuentra estratégicamente ubicada en el océano Atlántico. Los rusos, que no habían participado en el antiguo reparto colonial del continente negro, miraban con buenos ojos a la novísima república subsahariana. Guinea Ecuatorial se encontraba en una terrible crisis económica. La mala administración casi había acabado por completo con el cultivo del cacao, su principal fuente de ingresos durante la dominación española. Años atrás, los soviéticos habían ofrecido una gran cantidad de dinero a cambio de la utilización del puerto de Luba. Raimundo, astuto como el zorro, propuso al delegado de la KGB en la capital la construccíón de una base secreta de submarinos nucleares a cambio de la financiación de los caprichos de Macías y de la aniquilación total de la etnia bubi que su corazón fang odiaba con todas sus fuerzas. Llegaron a oídos del Soviet Supremo las exigencias del siniestro personaje. La Unión Soviética accedió al pedido económico pero rechazó contundentemente su participación en el genocidio. Raimundo recordó entonces su experiencia argentina. Existían pocos asesinos tan eficaces como los militares argentinos en cuestiones de eliminar seres humanos sin dejar rastros. Para no despertar la ira de Macías nuevamente, mintió descaradamente diciendo que los uniformados pertenecían a la Legión Extranjera. Los criminales organizaron eficientemente la matanza alcanzando la nada despreciable cifra de ochenta mil muertos. Raimundo, precavido de que su suerte no duraría por siempre, mandó a edificar un búnker secreto en medio de la selva ecuatorial. Macías aprobó el proyecto con la condición de trasladar todas las reservas valiosas al escondite, transformando virtualmente al lugar en su banco personal.
Desde las entrañas del servicio penitenciario se gestaba el foco de una heroica revolución. El sobrino de Macías, Teodoro Obiang Nguema, con el apoyo del ejército y muchos valientes comenzó una feroz batalla contra el opresor. El ex mandatario se atrincheró en su flamante refugio. Ya cercado y sin esperanzas, destruyó todas las divisas de Guinea que en ese momento mantenían una paridad con la peseta española lo que sumergió al pueblo en una estrepitosa miseria.
"El Milagro Único" fue llevado a juicio sumarísimo por un tribunal militar que lo condenó a muerte por innumerables crímenes. Era tan temido Macías que ningún soldado guineano se atrevió a dispararle por lo que debió ser fusilado por un regimiento de mercenarios marroquíes. Eso dio fin a la pesadilla que vivió la valiente república durante ese cruel régimen. En 1979 fue proclamada una nueva constitución. Fue nombrado presidente Teodoro Obiang Nguema que inauguró un nuevo período de paz y orden para la digna y pujante nación.
Raimundo, quien se encontraba preparado para una eventual fuga, huyó junto a sus secuaces en un submarino soviético cargado de oro rumbo a la Patagonia. No hay mejor lugar para vivir para un vil criminal internacional que Bariloche. Raimundo, feliz, era vecino de la casa del Führer. El anciano jerarca nazi y el inescrupuloso consejero tomaban el té mientras caía la nieve en el invernal paisaje austral.
El agobiante calor del sol ecuatorial cubría la capital africana. Malabo se levantaba esas mañanas de sus largos sueños de libertad.
Raimundo José Mbutu Nguema era un joven ministro y colaborador del entonces dictador el presidente Francisco Macías. Gracias a la posición privilegiada de su padre que había participado del derrocamiento y ejecución del ex primer ministro anterior a la independencia, Bonofacio Ondó Edu, Raimundo realizó sus estudios en la Budapest comunista y en la Moscú soviética. Su estadía en el bloque oriental le permitió cultivar amistades muy poderosas. La extraña mezcla de fascismo y marxismo de Macías no dejaba de sorprender al joven asesor. Aunque ideológicamente el dictador se autodenominaba marxista alababa públicamente la figura de Adolf Hitler. A tal punto llegó su falta de equilibrio que siguió el modelo haitiano de François Duvallier utilizando la magia negra para atemorizar a su gente. El desmedido culto a su personalidad hizo que fuera obligatorio llamarlo "El Milagro Único de Guinea" mientras que a los ojos del mundo el país había pasado de ser la "Suiza africana" a ser la "Auschwitz africana".
La influencia que ejercía Raimundo sobre Macías era nefasta. El presidente poco a poco se convirtió en un títere del malvado ministro. Le había llenado la cabeza con ideas extravagantes, libres interpretaciones de las corrientes socialistas de la época. Una breve visita a la infame Argentina del Mundial de Fútbol ensenó a los africanos nuevas técnicas de secuestro y tortura de personas. Apasionado del balón, Raimundo contrató a varios jugadores argentinos de segunda categoría con el fin de organizar la selección nacional ecuatoguineana. Los extranjeros, ya en tierras de Macías, totalmente desilusionados del ambiente represivo, siguiendo los más bajos instintos de su sangre aprovecharon la estadía en el palacio presidencial para robar importantes piezas de marfil y fugarse de Malabo. "El Milagro Único de Guinea", enfurecido por el hurto y la estafa sufrida, envió a Raimundo a prisión, prohibió la pesca y el uso de zapatos en todo el territorio nacional, desmanteló el ferrocarril y suprimió los hospitales y las escuelas. Raimundo para calmar los nervios de su presidente resolvió dar un golpe de efecto magnífico. Implorando, se hizo escuchar por Macías. La isla de Bioko se encuentra estratégicamente ubicada en el océano Atlántico. Los rusos, que no habían participado en el antiguo reparto colonial del continente negro, miraban con buenos ojos a la novísima república subsahariana. Guinea Ecuatorial se encontraba en una terrible crisis económica. La mala administración casi había acabado por completo con el cultivo del cacao, su principal fuente de ingresos durante la dominación española. Años atrás, los soviéticos habían ofrecido una gran cantidad de dinero a cambio de la utilización del puerto de Luba. Raimundo, astuto como el zorro, propuso al delegado de la KGB en la capital la construccíón de una base secreta de submarinos nucleares a cambio de la financiación de los caprichos de Macías y de la aniquilación total de la etnia bubi que su corazón fang odiaba con todas sus fuerzas. Llegaron a oídos del Soviet Supremo las exigencias del siniestro personaje. La Unión Soviética accedió al pedido económico pero rechazó contundentemente su participación en el genocidio. Raimundo recordó entonces su experiencia argentina. Existían pocos asesinos tan eficaces como los militares argentinos en cuestiones de eliminar seres humanos sin dejar rastros. Para no despertar la ira de Macías nuevamente, mintió descaradamente diciendo que los uniformados pertenecían a la Legión Extranjera. Los criminales organizaron eficientemente la matanza alcanzando la nada despreciable cifra de ochenta mil muertos. Raimundo, precavido de que su suerte no duraría por siempre, mandó a edificar un búnker secreto en medio de la selva ecuatorial. Macías aprobó el proyecto con la condición de trasladar todas las reservas valiosas al escondite, transformando virtualmente al lugar en su banco personal.
Desde las entrañas del servicio penitenciario se gestaba el foco de una heroica revolución. El sobrino de Macías, Teodoro Obiang Nguema, con el apoyo del ejército y muchos valientes comenzó una feroz batalla contra el opresor. El ex mandatario se atrincheró en su flamante refugio. Ya cercado y sin esperanzas, destruyó todas las divisas de Guinea que en ese momento mantenían una paridad con la peseta española lo que sumergió al pueblo en una estrepitosa miseria.
"El Milagro Único" fue llevado a juicio sumarísimo por un tribunal militar que lo condenó a muerte por innumerables crímenes. Era tan temido Macías que ningún soldado guineano se atrevió a dispararle por lo que debió ser fusilado por un regimiento de mercenarios marroquíes. Eso dio fin a la pesadilla que vivió la valiente república durante ese cruel régimen. En 1979 fue proclamada una nueva constitución. Fue nombrado presidente Teodoro Obiang Nguema que inauguró un nuevo período de paz y orden para la digna y pujante nación.
Raimundo, quien se encontraba preparado para una eventual fuga, huyó junto a sus secuaces en un submarino soviético cargado de oro rumbo a la Patagonia. No hay mejor lugar para vivir para un vil criminal internacional que Bariloche. Raimundo, feliz, era vecino de la casa del Führer. El anciano jerarca nazi y el inescrupuloso consejero tomaban el té mientras caía la nieve en el invernal paisaje austral.
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