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viernes, 26 de septiembre de 2008

Lluvia (breve cuadro descriptivo). Por Cristian Claudio Casadey Jarai.

Lluvia (breve relato descriptivo). Por Cristian Claudio Casadey Jarai.

Y nuevamente comenzó a llover. El suave sonido de las lágrimas que caían desde la bóveda celeste hasta las venas de la sagrada tierra llenaba el ambiente con una extraña paz. Poco a poco aumentaba la intensidad del lamento de los cielos. Se paralizaban los tiempos. La fuerza del noble líquido abrazaba al suelo. Viento. Más viento. Aliento divino que desplegaba su poderío sobre el mundo. Los sedientos árboles bebían entusiasmados el agua que todo lo purificaba. El gris y el verde coloreaban absolutamente todo. Un sonido blanco envolvía la mágica atmósfera tropical. Aromas de la naturaleza inundaban el frágil olfato de los foráneos. En un acto de amor, saludaba con sumo respeto al Creador.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Tiempo, poesía neoalquímica, por Cristian Claudio Casadey Jarai

Tiempo, por Cristian Claudio Casadey Jarai

Cuando la noche cede el paso al día,
y las neblinas se esfuman
en medio de mis pensamientos
la melancolía, reina ingrata,
teje su marchita red.

La frescura del alba abraza mi pecho,
dulce dolor de invierno,
imagen clandestina de un tiempo
que fue pero que nunca volverá.

Indómito presente, guarda tu orgullo,
tu efímera existencia, rasgada por Cronos
se enfrenta paso a paso,
batalla a batalla,
a un amanecer con esperanzas.

Néctar del olvido,
embriaga mi alma y despiértala en el seno del Amor

domingo, 20 de enero de 2008

Comienzo. Por Cristian Claudio Casadey Jarai

Atlas sostiene la tierra.
Venus mi corazón.
¿qué será de Ganesha?
Sidharta duerme su siesta.
Cae la noche.
Lechuzas y lechuzas.
Frío y neblina.
Amanece.
Ha llegado el amor.

domingo, 6 de enero de 2008

La Leyenda de Ishtar, por Cristian Claudio Casadey Jarai

La leyenda de Ishtar,dedicada a mi amada Giovanna, por Cristian Claudio Casadey Jarai

Segú la tradición asiria y babilónica la diosa más importante de la antigua mitología mesopotámica fue Ishtar, deidad del amor, hija de Sin, divinidad de la luna.Cuenta la leyenda que un pobre pastor llamado Tammuz se casó con la diosa a pesar de los cual conservó su naturaleza humana. Tammuz falleció durante una cacería en un desafortunado encuentro con un jabalí. Ereskigal, diosa del infierno, hizo transportar los restos mortales del infortunado a sus dominios antes de que Ishtar pudiese enterarse de ello. Desesperada por la pérdida, la diosa del amor a pesar de los consejos de las demás divinidades que la aconsejaban decidió descender al reino de ultratumba para reunirse con su amado esposo. Fue interceotada en su sombrío viaje por el guardian del averno quien atemorizado por las amenazas de Ishtar resolvió hablar con su ama. Ereskigal siguiendo las órdenes de su marido el gran Nergal, deidad del infierno, la peste y la guerra permitió la entrada a Ishtar con la condición de dejar una ofrenda en cada una de las puertas que atravesase. La diosa del infierno, arrepentida de haber permitido el acceso de Ishtar a su reino resolvió prohibir la salida de la divinidad del amor quien feliz de encontrarse con Tammuz no había pensado en tomar el camino de regreso. En la tierra debido a su ausencia las personas no se casaban y no tenía hijos, por lo que los dioses se reunieron e intimaron a Ereskigal que permitiese el regreso de Ishtar. Acompañada por su marido recuperaba en el camino de retorno todos los indumentos que había dejado como ofrenda y la tierra volvió a la normalidad. La exaltación de la fidelidad de los amadosque logran superar hasta la misma barrera de la muerte se asemeja a las leyendas griegas de Demetreo y Perséfone, de Afrodita y Adonis y de Orfeo y Eurídice. La historia ha sido cantada en un antiguo poema proveniente de un arcaico texto sumerio llamado "El descenso de Ishtar a los Infiernos".La leyenda de Ishtar,dedicado a mi amada Giovanna, por Cristian Claudio Casadey Jarai
Segú la tradición asiria y babilónica la diosa más importante de la antigua mitología mesopotámica fue Ishtar, deidad del amor, hija de Sin, divinidad de la luna.Cuenta la leyenda que un pobre pastor llamado Tammuz se casó con la diosa a pesar de los cual conservó su naturaleza humana. Tammuz falleció durante una cacería en un desafortunado encuentro con un jabalí. Ereskigal, diosa del infierno, hizo transportar los restos mortales del infortunado a sus dominios antes de que Ishtar pudiese enterarse de ello. Desesperada por la pérdida, la diosa del amor a pesar de los consejos de las demás divinidades que la aconsejaban decidió descender al reino de ultratumba para reunirse con su amado esposo. Fue interceotada en su sombrío viaje por el guardian del averno quien atemorizado por las amenazas de Ishtar resolvió hablar con su ama. Ereskigal siguiendo las órdenes de su marido el gran Nergal, deidad del infierno, la peste y la guerra permitió la entrada a Ishtar con la condición de dejar una ofrenda en cada una de las puertas que atravesase. La diosa del infierno, arrepentida de haber permitido el acceso de Ishtar a su reino resolvió prohibir la salida de la divinidad del amor quien feliz de encontrarse con Tammuz no había pensado en tomar el camino de regreso. En la tierra debido a su ausencia las personas no se casaban y no tenía hijos, por lo que los dioses se reunieron e intimaron a Ereskigal que permitiese el regreso de Ishtar. Acompañada por su marido recuperaba en el camino de retorno todos los indumentos que había dejado como ofrenda y la tierra volvió a la normalidad. La exaltación de la fidelidad de los amadosque logran superar hasta la misma barrera de la muerte se asemeja a las leyendas griegas de Demetreo y Perséfone, de Afrodita y Adonis y de Orfeo y Eurídice. La historia ha sido cantada en un antiguo poema proveniente de un arcaico texto sumerio llamado "El descenso de Ishtar a los Infiernos".

Segú la tradición asiria y babilónica la diosa más importante de la antigua mitología mesopotámica fue Ishtar, deidad del amor, hija de Sin, divinidad de la luna.Cuenta la leyenda que un pobre pastor llamado Tammuz se casó con la diosa a pesar de los cual conservó su naturaleza humana. Tammuz falleció durante una cacería en un desafortunado encuentro con un jabalí. Ereskigal, diosa del infierno, hizo transportar los restos mortales del infortunado a sus dominios antes de que Ishtar pudiese enterarse de ello. Desesperada por la pérdida, la diosa del amor a pesar de los consejos de las demás divinidades que la aconsejaban decidió descender al reino de ultratumba para reunirse con su amado esposo. Fue interceotada en su sombrío viaje por el guardian del averno quien atemorizado por las amenazas de Ishtar resolvió hablar con su ama. Ereskigal siguiendo las órdenes de su marido el gran Nergal, deidad del infierno, la peste y la guerra permitió la entrada a Ishtar con la condición de dejar una ofrenda en cada una de las puertas que atravesase. La diosa del infierno, arrepentida de haber permitido el acceso de Ishtar a su reino resolvió prohibir la salida de la divinidad del amor quien feliz de encontrarse con Tammuz no había pensado en tomar el camino de regreso. En la tierra debido a su ausencia las personas no se casaban y no tenía hijos, por lo que los dioses se reunieron e intimaron a Ereskigal que permitiese el regreso de Ishtar. Acompañada por su marido recuperaba en el camino de retorno todos los indumentos que había dejado como ofrenda y la tierra volvió a la normalidad. La exaltación de la fidelidad de los amadosque logran superar hasta la misma barrera de la muerte se asemeja a las leyendas griegas de Demetreo y Perséfone, de Afrodita y Adonis y de Orfeo y Eurídice. La historia ha sido cantada en un antiguo poema proveniente de un arcaico texto sumerio llamado "El descenso de Ishtar a los Infiernos".

viernes, 4 de enero de 2008

El gato. Por Cristian Claudio Casadey Jarai

Se subió a la mesa mientras escribía. Sus patitas grises contrastaban con la claridad de su cuerpo. Sus ojitos azules sobresalían y brillaban en aquel rostro azabache. Con su habitual gracia felina se acomodóa al lado del cuaderno, mi fiel compañero y confesor de mis inquietudes. Se acostó y permaneció inmóvil largo rato. El tiempo parecía haberse detenido, como admirado de la paciencia e ingenuidad del pequeño minino. Un calor especial brotaba de la tierna escena e inundaba el ambiente. El incienso creaba una atmósfera extraña pero agradable a los sentidos, un festín de sensaciones. Tentado, acaricié su lomo varias veces. Se despertó. Parándose lentamente me miraba a los ojos. Parecía querer comunicarme algo. De repente, me di cuenta que no me seguía viendo. Su vista estaba enfocada detrás de mi hombro. Me di vuelta y ahí estaba en la pared el retrato del Señor. Agradecido, me arrodillé junto al gato. Grande es el amor divino.

Euridice, poesía, por Cristian Claudio Casadey Jarai

Rodeado de las Ninfas
sólo pienso en mi Eurídice.
Sus serenísimos ojos verdes,
cantos sagrados para mi pecho.

Arranca la distancia
el pesar de los corazones.
Lamentos amargos,
las Bacantes se alegran de mi dolor.

Olvidando el pacto me doy vuelta.
Miro a Eurídice.
La lejanía se transforma en sombras.
Ha triunfado el amor.

Recuerdos, poesía, por Cristian Claudio Casadey Jarai

Los recuerdos,
perlas olvidadas de la memoria.

El amor,
fiel compañero en la soledad.

Un café en el Teatro Nacional.
Bullicio en la calle.

Cae la noche.
Recuerdos que nunca se borrarán.

miércoles, 2 de enero de 2008

La copa, poesía, por Cristian Claudio Casadey Jarai

Quise ver a través de la copa
mas no vi nada.

Quise beber de la copa
mas estaba vacía.

Quise llenar la copa
mas no había nada.

Quise brindar
pero lo único que encontré en el fondo
fue el verde de tus ojos
y el calor de tu amor.

Hoy la copa sigue vacía
pero lleno mi corazón
pensando en el momento
en que nuestras almas
volverán a ser una sola.