¿Quién es Cristian Casadey? He aquí el dilema.
Extraño personaje, se presenta como el portador de un nunca bien ponderado mercurio filosófico, metálico y espiritual en una sola naturaleza.
Si non percusso terrebo, (1) canta su impertinente pluma, done totum impleat orbem (2) .
Suprapornógrafo metafísico que intenta desnudar a la cruda verdad es a la vez oscuro sacerdote hermético que celosamente guarda los más profundos secretos. Por su inconstancia y volatilidad se identifica con la primera carta del Tarot, el Loco o el Alquimista.
Atrapado en el doble caduceo, escapa de su microcosmos cotidiano a través de la pantalla del Nuevo Árbol de la Ciencia y saca provecho de las maravillosas manzanas del jardín de las Hespérides. Extiende su paciencia como el viejo Fénix en su inmortalidad y guarda su antigua llave de afinar, espejo del arte, para matar al grifón que lo atormenta.
Hermes, desvelado, invita a Casadey a escribir...
Sor non omnibus aeque. (3)
Notas:
1. Si no alcanza a nadie, al menos aterrorizaré.
2. Hasta que llene toda la tierra.
3. La suerte no es la misma para todos.
sábado, 2 de febrero de 2008
Anonimus (Anómino). Poesía. Neo Alquimia. Por Cristian Claudio Casadey Jarai.
Propiis pereo pennis
sic tristis aura resedit
mori potius quam fedari
virtuti fortuna comes.
Mihi mori lucrom
prudenti limitur dolor.
Flecte quod est rigidum
Pater pauperum, consolator optime
tui amoris in eis ignem accende
in ecclesia plebis.
Traducción
Muero por mis propias plumas
así se apacigua esta terrible tempestad
antes la muerte que la mancha
la fortuna acompaña a la virtud.
La muerte es un lucro para mi
el sabio sabe apaciguar su dolor.
Endereza lo torcido
Padre de los pobres, consolador sin igual
enciende en ellos el fuego de tu amor
en la asamblea del pueblo.
sic tristis aura resedit
mori potius quam fedari
virtuti fortuna comes.
Mihi mori lucrom
prudenti limitur dolor.
Flecte quod est rigidum
Pater pauperum, consolator optime
tui amoris in eis ignem accende
in ecclesia plebis.
Traducción
Muero por mis propias plumas
así se apacigua esta terrible tempestad
antes la muerte que la mancha
la fortuna acompaña a la virtud.
La muerte es un lucro para mi
el sabio sabe apaciguar su dolor.
Endereza lo torcido
Padre de los pobres, consolador sin igual
enciende en ellos el fuego de tu amor
en la asamblea del pueblo.
Veritas Vincit. (La Verdad Victoriosa). Poesía. Neo Alquimia. Por Cristian Claudio Casadey Jarai
Scala philosophorum
Indignos nos.
Veni et ostende nobis faciem tuam,
tu conversus
melitus gladius.
Inimica amicitio
inmens sublimis et mare patens.
Accipe daque fidem
ut per quas periit vivere possit aquas.
Traducción
Escalera de los sabios
Nosotros indignos.
Ven y muéstranos tu rostro,
tu volverás a darnos vida
espada melosa.
La amistad enemiga
en un alma elevada y un vasto mar.
Recibe mi palabra y concédeme la tuya
para poder vivir gracias a esas aguas que le han causado la muerte.
Indignos nos.
Veni et ostende nobis faciem tuam,
tu conversus
melitus gladius.
Inimica amicitio
inmens sublimis et mare patens.
Accipe daque fidem
ut per quas periit vivere possit aquas.
Traducción
Escalera de los sabios
Nosotros indignos.
Ven y muéstranos tu rostro,
tu volverás a darnos vida
espada melosa.
La amistad enemiga
en un alma elevada y un vasto mar.
Recibe mi palabra y concédeme la tuya
para poder vivir gracias a esas aguas que le han causado la muerte.
Nada y Potencia. Poesía Neo Alquímica. Por Cristian Claudio Casadey Jarai.
En te Omnis Dominata recumbit* *En tí reposa toda potencia
Espíritu Divino, Padre de la Piedra,
nec te nec sine te* * ni contigo ni sin ti
el oro de los sabios
encierra en su seno
el fuego secreto.
En rien gist tout.* *En nada consiste todo.
Espíritu Divino, Padre de la Piedra,
nec te nec sine te* * ni contigo ni sin ti
el oro de los sabios
encierra en su seno
el fuego secreto.
En rien gist tout.* *En nada consiste todo.
viernes, 1 de febrero de 2008
El Evangelio según Casadey. Capítulo Segundo. Por Cristian Claudio Casadey Jarai.
En su largo camino en la búsqueda de la sabiduría, Casadey conoció a un personaje heteróclito, muy particular, llamado Gabriel, lo que comunmente se denomina curandero. Era un individuo bajo de estatura, regordete, de piel oscura y de marcados rasgos indígenas. Vivía en una zona marginal en donde desarrollaba sus artes mágicas curando las dolencias de su abandonada comunidad. Poseía una casa muy precaria en la que además funcionaba su "templo", su "santuario", como lo llamaba Gabriel.
En un principio Gabriel y Casadey se llevaron bien. Dentro del espíritu de esa extraña mezcla de religiones y creencias Casadey era un ser puro, un neófito, al que Gabriel con su amplio lenguaje iniciático lo llevaba de su mano a recorrer el sendero en busca de Dios. Gabriel consideraba a Jesús como su Maestro y repetía sin cesar: - "Debemos tan sólo buscar el Reino de Dios y su Justicia, lo demás nos será dado por añadidura".
Casadey descubrió que son dos humanidades las que comparten el señorío del mundo, el hombre objetivo y el hombre subjetivo, cuerpo y alma, el gran drama que se representa en el universo mediante la lucha y el equilibrio de dos fuerzas: la positiva y la negativa, el bien y el mal.
Pero no todo lo que brilla es oro. En apariencia, Gabriel era un hombre santo, mas guardaba celosamente oscuros secretos. Sus prácticas no eran precisamente del todo espirituales. Movido por las necesidades terrenales y la falta de trabajo, Gabriel se dedicaba a trabajos esporádicos en cualquier cosa que consiguiese; desde labores de albañil hasta actividades en el mundo de la farándula como astrólogo. En ocasiones, sus instintos más perversos afloraban en su piel. Como la ignorancia, fruto de la miseria que asolaba a su barrio, Gabriel convencía a muchas jóvenes madres solteras de dejarles a sus niñas enfermas para sanarlas. Las enfermedades las atribuía a las influencias de seres del bajo astral, espíritus de mal vivir que se dedican a causar males entre los de este mundo. Según Gabriel estos entes de la adimensión podían apoderarse de las almas infantiles e inexpertas. La única solución era el exorcismo. Las madres dejaban a sus niñas con Gabriel quien les suministraba la mayoría de las veces algunas aspirinas junto con somníferos para "exorcizar sexualmente" a sus víctimas.
Una noche, Casadey se levantó de su cama sobresaltado. Presentía algo malo. Las pesadillas le habían quitado el sueño. En silencio se vistió y salió de su casa sin despertar a nadie rumbo al santuario de su maestro. Aunque no eran comunes esas visitas de Casadey al templo de Gabriel a veces el pseudo gurú recibía gustoso al inocente discípulo a cambio de algunas dádivas.
El camino a pesar de ser algo peligroso de noche no era largo. El clima estaba fresco y húmedo, cosa que disgustaba a Casadey lo cual lo ponía más nervioso e irritable que de costumbre. Las calles de tierra próximas a la vivienda de Gabriel eran cada vez más oscuras y siniestras, potenciado esto por extraños sonidos nocturnos y el aullido de los perros. Casadey se paró en frente de la pobre construcción y escuchaba los jadeos de Gabriel. Exaltado, Casadey abrió la puerta de una certera patada encontrando en la mugrosa habitación al chamán abusando de una pequeña niña semidormida. El estupor de Casadey fue indescriptible. Un millón de imágenes contradictorias pasaron por su mente, otro millón de sentimientos encontrados desfilaron por su corazón. Aprovechando la parálisis de Casadey Gabriel se dio a la fuga.
Casadey se alejó lentamente de la repugnante escena. Volvió a su morada y se cortó las muñecas en el baño. Su padre se le apareció de repente llorando sangre. Entonces Casadey reaccionó y curándose sus heridas resolvió abandonar esa vida de preocupaciones materiales.
Al día siguiente se despidió de su familia alegando que debía ausentarse por un tiempo debido a unos negocios que tenía que atender en otro pueblo.
Así, Casadey empezaría su nueva vida, su purificación interior.
Fin del capítulo segundo.
En un principio Gabriel y Casadey se llevaron bien. Dentro del espíritu de esa extraña mezcla de religiones y creencias Casadey era un ser puro, un neófito, al que Gabriel con su amplio lenguaje iniciático lo llevaba de su mano a recorrer el sendero en busca de Dios. Gabriel consideraba a Jesús como su Maestro y repetía sin cesar: - "Debemos tan sólo buscar el Reino de Dios y su Justicia, lo demás nos será dado por añadidura".
Casadey descubrió que son dos humanidades las que comparten el señorío del mundo, el hombre objetivo y el hombre subjetivo, cuerpo y alma, el gran drama que se representa en el universo mediante la lucha y el equilibrio de dos fuerzas: la positiva y la negativa, el bien y el mal.
Pero no todo lo que brilla es oro. En apariencia, Gabriel era un hombre santo, mas guardaba celosamente oscuros secretos. Sus prácticas no eran precisamente del todo espirituales. Movido por las necesidades terrenales y la falta de trabajo, Gabriel se dedicaba a trabajos esporádicos en cualquier cosa que consiguiese; desde labores de albañil hasta actividades en el mundo de la farándula como astrólogo. En ocasiones, sus instintos más perversos afloraban en su piel. Como la ignorancia, fruto de la miseria que asolaba a su barrio, Gabriel convencía a muchas jóvenes madres solteras de dejarles a sus niñas enfermas para sanarlas. Las enfermedades las atribuía a las influencias de seres del bajo astral, espíritus de mal vivir que se dedican a causar males entre los de este mundo. Según Gabriel estos entes de la adimensión podían apoderarse de las almas infantiles e inexpertas. La única solución era el exorcismo. Las madres dejaban a sus niñas con Gabriel quien les suministraba la mayoría de las veces algunas aspirinas junto con somníferos para "exorcizar sexualmente" a sus víctimas.
Una noche, Casadey se levantó de su cama sobresaltado. Presentía algo malo. Las pesadillas le habían quitado el sueño. En silencio se vistió y salió de su casa sin despertar a nadie rumbo al santuario de su maestro. Aunque no eran comunes esas visitas de Casadey al templo de Gabriel a veces el pseudo gurú recibía gustoso al inocente discípulo a cambio de algunas dádivas.
El camino a pesar de ser algo peligroso de noche no era largo. El clima estaba fresco y húmedo, cosa que disgustaba a Casadey lo cual lo ponía más nervioso e irritable que de costumbre. Las calles de tierra próximas a la vivienda de Gabriel eran cada vez más oscuras y siniestras, potenciado esto por extraños sonidos nocturnos y el aullido de los perros. Casadey se paró en frente de la pobre construcción y escuchaba los jadeos de Gabriel. Exaltado, Casadey abrió la puerta de una certera patada encontrando en la mugrosa habitación al chamán abusando de una pequeña niña semidormida. El estupor de Casadey fue indescriptible. Un millón de imágenes contradictorias pasaron por su mente, otro millón de sentimientos encontrados desfilaron por su corazón. Aprovechando la parálisis de Casadey Gabriel se dio a la fuga.
Casadey se alejó lentamente de la repugnante escena. Volvió a su morada y se cortó las muñecas en el baño. Su padre se le apareció de repente llorando sangre. Entonces Casadey reaccionó y curándose sus heridas resolvió abandonar esa vida de preocupaciones materiales.
Al día siguiente se despidió de su familia alegando que debía ausentarse por un tiempo debido a unos negocios que tenía que atender en otro pueblo.
Así, Casadey empezaría su nueva vida, su purificación interior.
Fin del capítulo segundo.
Inmortalidad. Poesía. Por Cristian Claudio Casadey Jarai.
Doce llaves,
siete ángeles,
siete sellos.
Veinticuatro sabios
esperan al Heredero
si te fata vocant* *Si los destinos te llaman a ello.
libera la paloma.
Regresa al atardecer,
esplendoroso olivo.
Concordia nutrit Amorem,* *La concordia nutre al amor.
la luna de los filósofos
reina sobre las tierras
sic itur ad Astra.* * De este modo se logra la inmortalidad.
siete ángeles,
siete sellos.
Veinticuatro sabios
esperan al Heredero
si te fata vocant* *Si los destinos te llaman a ello.
libera la paloma.
Regresa al atardecer,
esplendoroso olivo.
Concordia nutrit Amorem,* *La concordia nutre al amor.
la luna de los filósofos
reina sobre las tierras
sic itur ad Astra.* * De este modo se logra la inmortalidad.
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si te fata vocant,
sic itur ad astra
Caída. Poesía. Por Cristian Claudio Casadey Jarai.
Sombras cimerias entre nubes tenebrosas,
minúsculo génesis.
Noé suelta al cuervo,
elaboración oculta de los seres nuevos.
Virtud del azufre, bodas químicas,
sepulturas pomposas de las personas ilustres.
Tras sus membranas rotas
victa jacet virtus.*
* La virtud yace vencida.
minúsculo génesis.
Noé suelta al cuervo,
elaboración oculta de los seres nuevos.
Virtud del azufre, bodas químicas,
sepulturas pomposas de las personas ilustres.
Tras sus membranas rotas
victa jacet virtus.*
* La virtud yace vencida.
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